Desde lo alto.
Entre setenta y cuatro tormentas eléctricas nació la paz que un día el mundo necesitaba, pero es imposible. ¿Como, después de tanta maldad, pudiste permanecer intacta? El mundo se pregunta cómo mientras el universo se pregunta por qué. En el universo todo lo destruiste, todo lo que alguna vez te arrebató la sonrisa, fuiste implacable, sin perdón y sin lamentos. La venganza fue tu arma blanca más filosa y la tierra fue tu escudo menos débil. Ya no volverás a escuchar un no, toda esa negación por fin se extinguirá.