Entradas

Mostrando las entradas de marzo, 2013

Él, como él.

No creo que nadie sea bueno en estas cosas, dejando de lado a los profesionales. Me dicen Alejandro, por ahora tengo dieciséis años, y nací en un país bastante nosé, si, así. Tengo una hermosa gata de diez años, dos hermanos insoportablemente únicos (aunque casi nunca lo demuestre, los quiero) Un padre y una madre. Y aunque no sea así, tengo una hermana, que de verdad de verdad es única, en todos los sentidos. ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Me encanta joder con todo, me agrada mucho el humor negro, y aunque lo haga casi siempre, nunca es con malas intenciones, ¿A qué me refiero con esto? Nunca va dirigido a alguien en particular, cero intenciones de lastimar. No entiendo un carajo de política y está bien para mi, prefiero ser un ignorante a hablar sin saber de temas importantes. Hasta el día de hoy pasé por muchas modas y gustos musicales, la verdad muy raros los dos. Habré pasado por una misma moda dos veces. Digamos que ahora tengo ...

Hummingbird

Cerscel tiene una personalidad bastante tonta. Paga el aire, camina descalzo sobre asfalto caliente, toma jugo de tuco, entre otras cosas que la gente sin humor no hace. Tiene un humor excelente, rara vez se lo ve triste, y es porque vive a base de mentiras, mentiras de las que no es consciente. Le gustaría estar acompañado, de eso a lo que todos llaman "amor" pero piensa que no es para él,  « desgrascia ». Decir que "rara vez se lo ve triste" es una mentira, ahora que me doy cuenta. A veces se cansa de sus propias mentiras. Le hace falta pensar que nadie lo quiere, y esa tristeza es lo que a veces lo mantiene vivo, al parecer. Todavía no me queda en claro su personalidad, contradictorio ¿No? De a ratos confunde el amor con la basura de la peste, eso y nada más. Le gusta tomar café y sentarse a leer sin leer, a vivir sin vivir, a cuidar sin amar. Tiene su cariño bajo llaves y las tiene a la vista para no olvidarse de ser buena persona. Las orillas de los río...

Cerscel

- Me voy a ir al carajo, y me voy a ir ayer. - Juro que no me agrada, juro que no! - Decime algo, que te moriste, viste. - No me trates de loco, mojigato. - Esto me parece ridículo, señor espejo.

Vía

Todo va en una dirección, TODO, y si nos estancamos, o tratamos de retroceder, se complica todo. Se imagina una graduación, la típica banda rockera, alcohol, damas promiscuas, descontrol, do do di tam, las magias vienen y van, pero a vos tanto te cuesta dejarte llevar? Esto no da para más. Tal vez este no sea un adiós pero que se yo, por ahora no se lastima a nadie.
Creo que hubiese sido mejor quedarme sin el boleto para la montaña rusa...

- Y cómo es eso? - No sé...

Cuando te sentís el único, ÚNICO, ser, que no sabe ser, por no saber que está correcto y que no. Cuando sentís que das todo pero que no sirve de nada... Cuando te sentís el ser más pelotudo del universo por estar escribiendo cosas como esta y no haciendo algo para cambiar tu vida siendo una maraña de trabas. Cuando tenes los pies fríos, sin saber que hacer de tu mañana, si seguir recordando el ayer, que sólo trae tristeza. Cuando parece que tenes todo servido en bandeja de plata, viene un muerto de hambre y te lo quita, todo. Parece que no podes seguir, pero sólo exagerás, exagerás, mi corazón. Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner; decía, sabía, pero no quería recordar. Quería vivir, no quería sufrir, pero no entendía, que las dos iban de la mano, van y seguirán yendo por el siglo de los siglos...

No sé si bajarme.

Cada día que pasaba me juraba que no entendía nada, se le hacía borrosa la situación, la cual en un pasado le brillaba en la cara y el diciendo que esto nunca iba a pasar, pero pasó, y está pasando. Tanto caminar para nada, para todo, no encontraste nada, nada de lo que querías, nada de lo que dabas, de lo que recibías, o creías recibir. Le diste confianza a tu pie derecho, tu huella te extraña, se siente sola, como a vos te gustaba. Por miedo a todo te acostumbraste al dolor, y por miedo a nada, no recibís nada. ¿Crees que esto termina acá? No señor, tu dolor recién empieza.

Bekar

El siempre caminaba, sonreía, hasta que lo conoció. Se mojó un poco los pies, pero tampoco eso importó. Arriaba las ropas, no quería desperdiciar, pero el miedo lo incitaba a hundirse en el mar. Laguna, berretín de mar. Dueña su Bekar, nunca lo olvidará.