No sé si bajarme.

Cada día que pasaba me juraba que no entendía nada, se le hacía borrosa la situación, la cual en un pasado le brillaba en la cara y el diciendo que esto nunca iba a pasar, pero pasó, y está pasando. Tanto caminar para nada, para todo, no encontraste nada, nada de lo que querías, nada de lo que dabas, de lo que recibías, o creías recibir. Le diste confianza a tu pie derecho, tu huella te extraña, se siente sola, como a vos te gustaba.

Por miedo a todo te acostumbraste al dolor, y por miedo a nada, no recibís nada.
¿Crees que esto termina acá? No señor, tu dolor recién empieza.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi La Re Sol Si Mi

Corcho descorchado

Revoluciones.