deux

Ya no sé que pensar de ella
si era un monstruo, o era bella
pero nada de eso importaba
o eso pensaba cuando la amaba.

Mi temblante e indecisa caperuza
acá tengo un hogar, para vos
cuando estés reclusa, de todos tus mambos
o al menos tu cielo, se vuelva tan blando.

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