Desde fuera muchas realidades.

No bastó una caminata casual frente a ella en la mañana mientras me preparaba un café, no, necesitaba mirarla más. Me inquieta, me asombra, pero me pone feliz, triste, un sentimiento de asombro sumado a la antigua furia que renació en mi, una vez más, al mirarla. Pero no la entendía. Ya es mediodía.
Mi gato pasa frente a ella y se asusta, a veces la rasguña, pero ayer me pidió entrar en ella, lo distraje.
Ya son las cuatro, me tengo que ir pero se que, cuando vuelva, habrá vuelto a cambiar de forma y color, ¿quizás verde? quizá otro estilo.
Necesito encontrar una explicación al por qué ha cambiado de lugar, no está más en la sala, está junto a mi cuarto. No emite ruidos, no emite olores, no puedo tomar otro café junto a ella. Mi gato, esta vez, no se le acerca, ¿lo de adentro habrá cambiado también? hace dos semanas siquiera tenía el mismo tamaño.
Es de madrugada y salí de mi cuarto, caminando no lo noté en el momento, pero después me di cuenta de que había desaparecido de nuevo, esta vez, hacia el piso de arriba.
Ahora emite un zumbido muy, muy fuerte, no lo soporto, tampoco puedo ignorar el destello que se ve por debajo cada vez que paso, por momentos me siento flotando entre polvos estelares.
Mañana por la noche voy a entrar, y todo esto se habrá terminado.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi La Re Sol Si Mi

Corcho descorchado

Revoluciones.